Para que luego no se diga que los estudiantes sólo valen
para tomar apuntes, y ya que una imagen vale más que mil
palabras, ahí van unas cuantas fotos para ilustrar lo que
fue la celebración del Día Mundial de la Salud el
pasado 15 de abril en la Fuente de las Batallas. Para
aquéllos que aún no lo sepan, es una actividad que la
asociación de estudiantes IFMSA realiza cada año alrededor
del día 7 de abril, que es cuando se celebra oficialmente.
¿Os apuntáis al próximo?
Impura
El sol
del mediodía sucumbió a las raíces transparentes que surcaban el
rostro de esa virgen impura. Vestida de suspiros miraba a través
de la ventana cómo caían las sombras sobre el techo del
infinito, viendo cómo se hacían visibles los barrotes de aquella
jaula, en la que un mundo se encontraba inmerso.
Extendió su ser hacia la
ventana, quemó sus manos aquel agua bendita .Virgen impura
repudiada por todos, virgen niña protegida por los recuerdos.
Con su mirada parecía
controlar el tiempo, ojos vacíos donde cabían las historias de
todos los muertos .Todo lo parecía saber, conocía el camino que
lleva al infierno.
Con dulzura acariciando las
nubes, apartándolas con sus dedos; el latir de sus pensamientos,
la ayuda en la idea, dulce vaivén, de poner fin a ese
sufrimiento. Morir o no morir ¿hacerse dueña del cielo? Cerrar
los ojos y sentir cómo estallan burbujas de lodo, lombrices,
muertos... síntoma de que todo puede comenzar de nuevo.
Pobre virgen impura, pobre
desgraciada sin sentimientos. Nadie te dio a elegir, pero
decides no comenzar de nuevo.
Cristina García Román
Cuarto curso
Leucemia
Blanco en las esquinas.
Nubla albino el cansancio
a los hombres infelices.
Blanco antifaz, blanco.
Arañan garras felinas
en tus ojos apagados.
Aferrado a tu pelo
pisas la nieve descalzo,
siempre contracorriente,
con la muerte a tu lado.
Atrás, si miras, arcoiris
de aquel tiempo pasado;
hoy blanco en las esquinas
y escombros de los halagos
donde la lluvia no cesa,
donde el mundo torna blanco
y los sonidos te aterran
escondiéndose a tu paso.
Jamás sinceran sus palabras,
defienden mentiras tu estado,
el fantasma que miras,
el color de las manos
de los hombres infelices
y los ojos apagados;
que aferrado a tu pelo
pisas la nieve descalzo,
resbalando entre las risas
y la brisa del talco.
Y el perfume que emane de esto
lloverá entre desgarros,
y una huella, una herida;
y el presente, el pasado.
Miguel Ángel Delgado Jiménez
Quinto curso


Miguel González Andrades
Quinto curso
Sacrificio
Hoy mientras me duchaba y
dejaba el grifo encendido al enjabonarme, he pensado: estoy
gastando mucha agua, debería apagar el grifo. Pero acto
seguido he pensado: no, que me resfrío, y he seguido con el
grifo abierto.
Esto me ha hecho
replantearme mi vida "medioambientalmente" hablando y me he
dado cuenta de que para hacer las cosas bien con el medio,
se tienen que hacer muchos sacrificios.
Después he pensado que
por qué hay más gente que no es respetuosa con el medio que
gente que sí lo es; y he llegado a la conclusión de que esto
(de ahorrar agua, coger menos los vehículos que contaminan,
reciclar,…) lo hace poca gente precisamente por eso, porque
las generaciones actuales no estamos acostumbradas a
sacrificarnos casi por nada, porque la mayoría, lo tenemos
todo muy fácil en comparación con otras generaciones, y en
mi opinión, muchos de los problemas que ocurren hoy en día,
tienen que ver con esta falta de sacrificio.
No quiero parecer
negativa, y tampoco quiero que paguen justos por pecadores,
pero creo que muchos estaréis de acuerdo conmigo en que hoy
en día nos lo dan todo hecho y nos hemos malacostumbrado a
no luchar, porque simplemente, no nos ha hecho falta. Y no
es que no podamos organizarnos… sino que no sabemos porque
no lo hemos aprendido, pero estamos a tiempo de corregirlo,
y de hecho, creo que es nuestro deber.
Con esta carencia nos
enfrentamos a diario en la facultad: nos quejamos de las
injusticias, pero sin llegar a hacer nada (la mayoría, y yo
la primera). Cuántas veces nos habré escuchado a nosotros
mismos decir: ¡parecemos tontos...!
Es una sensación extraña,
por un lado sientes que el problema te afecta y te parece
injusto, y además sabes que si lo expones formalmente,
conseguirás que las cosas cambien; y sin embargo después, te
quedas como esperando (y por supuesto sin parar de quejarte)
a que alguien lo haga o qué sé yo, el caso es que al sitio
al que tienen que ir las quejas, observaciones, críticas… no
llegan ni la mitad, todas se quedan por el camino, en el
aire, entre la clase, los pasillos y la cafetería.
Propongo una enmienda
global de este problema, para que en ese futuro, tan próximo
ya para algunos, tengamos esto más que superado.
Ana Expósito Távora
Quinto curso
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Armonía
Hoy leo en el
periódico que Tom Hanks cobrará 50 millones de dólares
por rodar la segunda parte de "El código Da Vinci", con
la naturalidad con la que un gato salta al sillón paso
la página y leo los escándalos de corrupción que rodean
a las ONGs Intervida y Anesvad sometidas a investigación
judicial por desvío de fondos a sus respectivos
jefecillos.
Como creo que la
preservación del bienestar común no puede pisotear la
libertad de un solo individuo, aplaudo el logro de Tom
Hanks, que por otra parte, recogerá parte de los
beneficios que le ceda la productora cinematográfica por
la venta de un producto que yo pagaré, y me pregunto:
¿qué hará con ese dinero?, como no lo sé, pienso que
seguramente parte lo donará a su propia fundación
benéfica, a modo de otros magnates.
Ahora pienso en mi
gasto personal, ¿es desmesurado? A nivel global en
términos de materia y energía pongamos que equivale al
de 100 familias del África subsahariana (el ordenador
que tengo consumió toneladas de materias primas en su
fabricación), por tanto la respuesta es Sí, pero esta
comparación es muy dura porque necesito vivir en armonía
con la sociedad donde estoy, no puedo comparar las
necesidades que aquí tengo con las de esas 100 familias
africanas, a las que dejo con menos. ¿Es ético no
comparar mis necesidades de lujo con las necesidades
básicas africanas?
El estado de
felicidad al que aspiro depende en gran medida de la
satisfacción de mis necesidades individuales, parte de
las cuales nos viene heredada por nuestra cultura de la
opulencia, este estado se vería comprometido si redujese
mi nivel de consumo al nivel que me correspondía como
ciudadano medio global, por lo tanto concluyo que
mientras siga viviendo en Europa seguiré consumiendo más
de lo que me corresponde, gracias a la "financiación"
africana.
Nuestro modelo
económico se basa en el pilar de que el crecimiento
puede ser indefinido, puesto que el valor añadido de los
bienes que producimos, gracias a la mejora tecnológica,
nos permite consumir más y por tanto hacer crecer a
otros; en un sistema que se retroalimenta. Esto es
válido considerando los recursos de materia y energía
infinitos, pero la realidad que nuestro frágil planeta
nos muestra es otra. El aumento exponencial de consumo
de recursos de nosotros los ricos, conlleva la merma de
esos mismos recursos en otra parte del mundo.
Las posibles
alternativas a este modelo, insostenible en el tiempo,
las soluciones venideras en cada una de sus facetas son
debatidas hoy en las 119 ONGs transparentes que existen
en España. La inacción a la que nos puede llevar la
noticia de la existencia de ONGs corruptas, es una
excusa fácil para los que no quieren pensar en el futuro
de sus nietos.
Las multinacionales y
grandes empresas velarán, de forma legítima, por sus
intereses, no es su papel interceder por los pobres,
para eso están los gobiernos que elegimos, que
administran los recursos que todos les cedemos en la
forma en que le demandemos, introduciendo criterios
éticos. Los gobiernos de España y de la Unión Europea
recaudan nuestros impuestos para repartirlos por
nuestros queridos país y continente, ¿quién los recauda
y reparte a nivel mundial?
Propongo la creación
de un único gobierno a nivel mundial, para que yo y mis
100 familias africanas podamos vivir en armonía.
Antonio Vázquez
Primer curso
Congreso de ESTUDIANTES
La semana antes
de las vacaciones de Semana Santa, tuve la
oportunidad de asistir al quinto Congreso de
Estudiantes de Medicina, que como ya sabemos todos,
organiza la Asociación de estudiantes Ramón y Cajal
cada año en la facultad. He de felicitar a los
chicos y chicas involucrados en la organización de
este último congreso porque hicieron un gran
trabajo, estando siempre atentos de que no se les
pasara ningún detalle y demostrando que un grupo de
chavales, aún sin haber acabado la carrera, puede
organizar perfectamente un evento a gran escala como
esos que congregan a médicos de toda España. Fue una
pena que la última mesa redonda quedara tan vacía de
participantes, porque hubiera sido realmente
interesante escuchar al Sr. Toharia junto a los
demás ponentes, pero parece que los estudiantes de
Medicina no tenemos tanto tirón como otros eventos
"más importantes".
Y es que los
congresos de estudiantes de Medicina pueden
considerarse como ensayos para nuestro futuro como
médicos, ya que en ellos preparamos trabajos (a
veces de investigación), para compartirlos con
nuestros compañeros y conseguir así una formación
diferente a la que nos dan en la facultad. Se invita
a estudiantes de fuera, que junto a los de Granada,
discuten y comparten, durante 3 días, los temas que
nos pueden interesar, las metodologías en
investigación o las maneras de presentar en público
lo que sabes. Un congreso como el de Granada puede
convertirse en referencia nacional de aprendizaje y
debate, de formación y por qué no, de diversión
pero, para ello, pienso que habría que mejorar
ciertos aspectos entre los estudiantes de la
facultad…
Uno de los
grandes males que ha entrado en la facultad, a mi
modo de ver, es el crédito de libre configuración. A
las puertas de la extinción del plan 74 (el mío), y
habiendo sido testigo del impacto que ha supuesto
este tipo de créditos en el comportamiento de los
estudiantes de medicina, puedo decir que queda
tiempo todavía para llegar a la organización
curricular óptima para estudiar Medicina en Granada…
Es indudable que este crédito accesorio ha fomentado
la participación en muchas actividades
extracurriculares, pero supone, por otra parte, que
sólo participen aquéllos a los que les hace falta
para completar sus créditos totales. A esto, se le
añade que aquél que no tiene aún todos los créditos
y pasa olímpicamente de los congresos de Medicina,
acude al de Granada porque lo tiene al lado, porque
le dan los créditos y porque así puede perder clase
los tres últimos días antes de Semana Santa. No digo
que todos los asistentes al congreso estuvieran en
esta situación que describo, pero quizás no me
equivoco si calculo un 40% de los asistentes al
evento como partícipes de lo que denuncio.
Los estudiantes
de Medicina no deberían comportarse como meros
borregos, ávidos de pastar en el prado de los
créditos, porque así solo consiguen perder su
identidad universitaria, caracterizada desde mucho
tiempo atrás por las ganas de aprender y de conocer,
incorporando en su desarrollo personal la capacidad
crítica que te puede dar un Congreso como este. Y
digo capacidad crítica cuando imploro que los
estudiantes de mi facultad no se queden callados
ante lo que les muestran, sin valorar si tienen
razón o no aquéllos que vienen de Pamplona o de la
Autónoma de Madrid, vanagloriándose de que ellos
aprenden más y mejor que nosotros, restregándonoslo
por las narices con sus magníficos trabajos y
acaparando la casi totalidad de los premios… Me
niego a pensar que la facultad de Medicina de
Granada deba quedarse atrás en cuanto al prestigio
investigador en el ámbito estudiantil, porque de
algo nos tiene que haber servido entrar con una de
las mejores notas de toda España, ¿no?
La facultad de
Medicina de Granada no puede ser simplemente el
destino al que vienen los estudiantes de fuera como
Sénecas, Erasmus o ponentes del congreso para
"disfrutar" de la ciudad sin más. Creo que por el
bien de su prestigio, los estudiantes deberían
esforzarse por aprender a participar más activamente
en la sociedad científica, mejorando el contenido de
su propio congreso, y acudiendo a otros eventos
fuera de Granada para demostrar que la formación que
obtenemos aquí es igual o mejor que la de fuera, y
que no nos vamos a quedar atrás en el camino hacia
lo que todos buscamos de una forma u otra: ser
buenos médicos del futuro.
Ismael Said Criado
Sexto curso
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