Principal
¿Quiénes somos?
Comités
Actividades
Proyectos
Participa
Documentos
Enlaces
Contacta
Coming?



Número 12+1 (19 de Diciembre de 2.006)


NAVIDAD: turrón, champán y... ¿algo más?

No sé si serán los cortos y gélidos días invernales... no sé si será la nostalgia del año que se despide o las esperanzas que alienta el nuevo año silencioso que se acerca; no sé si será la blanca nieve de la Sierra en los amaneceres o las luces y sonidos de los grandes almacenes; no sé si será el brillo en los ojos del niño que ha sido bueno o la ilusión del ciego que canta su lotería... quizás sea el cumpleaños de un Salvador o quizás una oferta dos por uno de turrón... no lo sé. Pero parece que no importa mucho la motivación. El hecho es que llegadas estas fechas todos se van contagiando. Se respira en la bondad de la gente el deseo de cumplir con una deuda incapaz de mantener durante el curso. ¿Todo un año de indiferencia redimido en unos días?, entonces no cabe duda, ya está aquí, los entendidos lo llaman “el Espíritu de la Navidad”. Se apodera de las almas en las que aún brilla alguna lucecita, por tenue que sea, y comienza su trabajo de avivador de fuegos. Los grados bajo cero del exterior no consiguen apagar la llama de los “contaminados”. Este “Espíritu Navideño” sabe buscar en lo más hondo, en lo profundo de cada uno, hasta localizar su objetivo, su combustible. La esperanza, la ilusión, los sueños, la amistad, la solidaridad, el afán de superación, la entrega a los demás, la verdad...y como no, ¡el amor! Busca y rebusca aquellos sentimientos adormecidos, olvidados y los pone al frente de la maquinaria. Pronto los enfermos, ajenos a estos sucesos, comienzan a sentir un calor especial, una paz interior fuera de lo normal que les inquieta e intriga, hasta que, finalmente, comienzan a quemarse y necesitan compartir toda esa energía. Sacarla al exterior pero ¿Cómo?

Al margen de todo esto encontramos a los sanos. Hay muchos lugares en los hospitales esterilizados contra esta plaga. Las personas que pasan las noches bajo las estrellas en las esquinas de la cuidad suelen inmunizarse. Aquellos niños cuyos regalos fueron nacer en un barrio equivocado, maltratos, abusos, clandestinidad... ya tomaron el antibiótico necesario. Si cruzó el estrecho y vende discos puede respirar tranquilo. Aquellas personas que perdieron a un ser querido han sido vacunadas ¡quién sabe durante cuantos años! Hay poblaciones enteras que nunca manifestaron ningún síntoma (no creo que se deba, precisamente, a la alimentación...).

¿Y todavía nos preguntamos cómo aprovechar el impulso de la Navidad? Hay gente que derrocha su energía siguiendo a la masa borreguil, escondiéndose tras el consumo y acallando la conciencia comprando lotería de la asociación más benéfica con la que se cruza. Éstos no se implican, no hacen mal a nadie, juegan a ser “espectador”. Hay otros que no necesitan de una época del año para regalar su felicidad. Se mantienen siempre ahí, invencibles, al pie del cañón. Ellos hacen de “motor”. Y a nosotros se nos pide que latamos fuerte. Que compartamos nuestro calor con los que no lo sienten, con los que lo han perdido, con los que no saben que llega la Navidad, con los olvidados. Que nosotros que podemos, seamos “corazón”.

María José Noguera
Segundo Curso


Recuerdos

Ya solo queda una hora para la llegada y aquí estoy aletargada sin creerme realmente que mi futuro me espera nada mas bajarme de este tren.
Hola, me llamo Amelia Sos Ramírez soy una estudiante de Bellas Artes en Madrid y me dispongo a realizar, la que sin duda podría ser calificada como la mayor locura de mi vida (al menos hasta que se me ocurra otra peor, o me metan en un manicomio donde terminar mis días).Estoy aquí, en un tren que se dirige rumbo a Praga, ciudad maravillosa donde se encuentra la exposición de una de las jóvenes revelaciones de los últimos momentos en el mercado internacional del arte... y con la cual me acosté en Madrid hará un mes.
Bueno comencemos por el principio ya que toda historia ha de tenerlo.
Hace un mes, mas o menos, me encontraba en Madrid terminando uno de mis últimos proyectos del curso; ya sabéis “cuadros y rollos de esos a los que nos dedicamos los artistas”, como mi madre diría( pues según ella yo debería de haber sido médico, ideas de madre al fin y al cabo, que no sé de donde las saca). Total que me encontraba yo dándole los últimos retoques de luz, color, presentación, etc. a mis cuadros, cuando decidimos Joan, un amigo mío; y yo ir a ver la exposición de un pequeño artista novel Recuerdos (así se llamaba la exposición) por J.Roman( bien especificado venía en los carteles de color añil y sepias que inundaban toda la ciudad)
Después de una pequeña cena en un bar del tres al cuarto nos dirigimos hacia la galería. Una vez allí, y la verdad sea dicha, para nuestra sorpresa la exposición estaba algo falta de publico. No pasaba nada-pensamos-, siempre mirándolo por el lado bueno podríamos así ver de una forma más tranquila la obra de este artista(y así fue)
A la salida solo una palabra MARAVILLOSA... no teníamos porque decir más; la felicidad con la que este artista jugaba con la gama de grises, sepias y azules transmitía a la vez una sensación de nostalgia y tristeza, mezclada con el agridulce sabor, de que días pasados siempre fueron mejores.
Joan y yo quedamos tan extasiados que a la salida no pudimos evitar el atosigar al galerista con querer conocer más de la obra y vida de este excelente pintor. Poco le pudimos sacar, ya que el artista prefería el anonimato; no obstante descubrimos a fuerza de preguntas e insistencia que había estudiado en Barcelona, que era joven (apenas unos 25 años) y esta era su tercera exposición. Por lo visto la cosa no le iba muy mal, le valía para seguir pintando y viviendo de una manera modesta.
Total los días pasaron rápidamente tras éste, en el cual Joan y yo terminamos hablando de la calidad de los lienzos de la calle Inclan (banalidades al fin y al cabo. )
Entonces fue que una tarde de estas locas en las que me da por andar sin rumbo, no se como ni porque terminé plantada ante la puerta de la galería, supongo que sin duda mi subconsciente más traidor que vidente me había llevado allí por algo. Pero ¿para qué?.
No tuve que esperar mucho la respuesta, pues plantada ante las puertas y sin atreverme a entrar comenzó a caer una lluvia que no tenia mucho que ver con el mes de mayo en el que nos encontrábamos. Parada allí me quede unos instantes, los suficientes para sentir el agua empapando mi cuerpo y mi cara, fue entonces, cuando obligada a vencer las fuerzas invisibles que agarraban mi ser ante esa puerta; entré y de nuevo, pero esta vez mojando baldosa tras baldosa, volví a admirar todos los cuadros detenidamente, hasta el más mínimo detalle. Pincelada tras pincelada los fui desfigurando, analizando, desnudando...Tanto tiempo estuve entretenida en esta labor que no me di cuenta que la galería se había vaciado y que yo era la única allí.
De repente una mano se poso sobre mi espalda de una manera suave pero firme mientras la voz de su dueño me decía que lo sentía, pero que tendría que haber cerrado hacia mas de una hora y que si quería observar de nuevo los cuadros podría asistir a próximas exposiciones.
Con un sentimiento tal al de un niño al que le dicen que ha de dejar de jugar retiré los ojos del cuadro lentamente, y volví mi cuerpo de una manera automática hacia la puerta .Había dado ya unos pasos cuando sin poder evitarlo me volví a ver la composición de toda la galería, chocándome con una mirada llena de candor sobre un fondo de tristeza que no podía ser otra que la del artífice de esa tan espléndida obra.
No sé porque y ni mucho menos de donde, saque el valor para invitar a aquellos ojos a cenar en recompensa o agradecimiento, según creo que dije, por la creación de tan conmovedora obra. Su respuesta no se hizo esperar ,aquellos labios dieron un si e inmediatamente pusieron en marcha una sucesión de hechos inexplicables.
Nos fuimos a cenar, durante la cena comentamos su obra y dejó caer que le gustaría ver algo de la mía; después de pagar nos fuimos a un bar donde alimentamos nuestras almas con alcohol, una de tantas veces. Y así como una pieza de dominó es suficiente para caer el resto de las demás me vi en el fin de un torbellino de acontecimientos proponiendo comentar mi obra en mi estudio mientras tomábamos la última copa.
La cosa es que mi obra fue comentada con una taza de café en la mano a la mañana siguiente, con nuestra piel desnuda aun marcada tras una noche de deseo con restos de carmín, saliva, sudor...
Fue la mejor noche de mi vida, sin duda alguna, hicimos el amor sin parar, de una manera totalmente pasional mientras recorríamos nuestros cuerpos con los ojos analizando así la obra de dios.

¡Aisss! Quien me iba a decir entonces que yo estaría hoy aquí, corriendo tras un sueño inútil. Ya, ya sé que esto fue hace un mes y que las cosas han cambiado mucho; pues ahora esa persona a la cual amé a través de su obra mucho antes de amar su cuerpo, esa persona que desapareció en pos de un éxito asegurado(según me dijo, pues no fue verdad), esa persona ha muerto...

Sus cuadros se han revalorizado y yo resulto ser su única heredera...
Es por ello por lo que ahora me dirijo a Praga en pos de su recuerdo, para darle a ella mi último adiós, mi último beso...
Así pues sólo me queda decir que aquí nazco y aquí muero, pues es injusto mi niña que una vez te encontrara durases un segundo, pudiendo durar tu recuerdo durante milenios
Allá voy pues...
Te quiero.

Cristina García Román
Cuarto Curso



Tiempo de Cambios

Conversando a cerca de la situación de la enseñanza universitaria en nuestra facultad y llegando al escabroso tema del actual plan de estudios (el que, por cierto, parece tener sus días contados); Jorge Cervilla, profesor titular de Psiquiatría y coordinador docente de dicha asignatura, nos dice:

Personalmente piensa que este plan es mejor que el anterior, aunque sigue observando muchos de los mismos problemas y carencias que cuando él era alumno de esta facultad. De aquí deducimos que el problema es del sistema: no importa que cambiemos de plan si no cambiamos nuestra mentalidad.

Un buen profesor no es aquél a quien se le toman unos apuntes fenomenales ni tampoco aquél que te pone más dificultades… este pensamiento ya es historia en otros países (“países normales”). Tenemos que cambiar el concepto de formación por algo más interactivo que una clase magistral transcrita por un enorme grupo de alumnos que memorizarán ese discurso como verdad absoluta sin cuestionarlo. Además, con el acicate de intentar olvidarlo cuanto antes durante el verano.

Este conflicto es un tema en el que el Departamento de Psiquiatría intenta trabajar, “creyéndonos lo que pone en el libro blanco para el nuevo plan de estudios hacia la convergencia con Europa”, desarrollando una serie de medidas que podrían resumirse en dos líneas de acción:

Por un lado, las tan famosas y citadas TUTORÍAS. Esto es algo a lo que el plan de estudios da una enorme importancia y sin embargo, en la práctica, resultan casi anecdóticas. A este respecto, en la asignatura de psiquiatría se ha realizado una división del alumnado en grupos reducidos (de veinte personas), que son posteriormente asignados a un profesor. De esta forma se pretende personalizar la enseñanza, involucrar a alumnos y profesores, lograr que “nos veamos las caras”, que dialoguemos para tener así algo más que un simple papel lleno de cruces cuando llegue el momento de la evaluación. Para el Prof. Cervilla, las tutorías pueden ser un camino que posibilite la evaluación por parte del profesor de aspectos no cognitivos del pensamiento del alumno, tales como capacidad de comunicación y empatía. También permitiría al alumno evaluar al profesor en estos mismos parámetros para poder así integrarlos en su proceso de aprendizaje.

El otro punto que están desarrollando es la introducción del alumnado en el mundo de la INVESTIGACIÓN. Para ello, durante las clases de Psiquiatría se ponen ejemplos de investigaciones, muchas de ellas realizadas en el propio departamento (“y es entonces cuando los alumnos se ponen a hablar porque eso no hay que copiarlo…”) y se han creado dos asignaturas: Clinical neuroscience (impartida en inglés) y Psiquiatría social y comunitaria, que insertan elementos de investigación aplicada. El momento de aprender a aprender es éste: cómo leer un artículo científico, dónde buscar información… y salir de la facultad con cuatro nociones básicas, pero bien integradas, siendo personas con capacidad de acción y de crítica de la información. Y esto sólo se logrará si alumnos y profesores ponen de su parte, si no nos acomodamos.


María González (Quinto Curso)
Jorge Cervilla (Profesor y Coordinador de la asignatura de Psiquiatría)


Escándalo: ¡Los estudiantes dan seminarios
con PowerPoint!

En Microbiología, nosotros mismos estamos impartiendo seminarios sobre la asignatura, en relación a los objetivos que persigue el Espacio Europeo. Cuál es mi sorpresa cuando me encuentro en la clase enchufado el ordenador: ¡Qué miedo!, ¡Esto no me puede estar pasando a mí!...no quería reconocerlo pero al final lo tuve que hacer: estaba puesto el “Power Point”.

¿De qué nos quejamos? Cuando tenemos la oportunidad de demostrar que estamos hartos de copiar como mendrugos autómatas las diapositivas que nos ponen algunos profesores, nosotros vamos y repetimos lo mismo: ponemos un “Power Point”, que recitamos como papagayos y encima, ni siquiera favorecemos la participación de nuestros compañeros para que pregunten sus dudas, sigan el hilo del tema (bla, bla, bla)… ¡Guau! Como auténticos profesores con su “libertad de cátedra” y todo.

Pero no todo es malo, el “Power Point” es útil pero siempre “en su justa medida”: ilustrar ejemplos con imágenes, establecer relaciones con esquemas…eso sí. Sin embargo si sólo se limitan a decir lo escrito en el archivo, ¿por qué no nos lo dejan en fotocopiadora? Así se ahorrarían de ir a clase ellos y a nosotros nos dejaría de dar remordimiento de conciencia, ya que de hecho no vamos a clase por lo mismo. Pero quiero que los profesores piensen en una cosa que a lo mejor no han reflexionado aún y deberían: “ALGÚN DÍA, LA MÁQUINA (Power Point) SUSTITUIRÁ AL PROFESOR”, ¡Ujajajajajajaja! (risa maligna)… luego vendrán los llantos, que si “yo quería explicarlo en la pizarra lo que pasa es que era mucho contenido”, que si “mi asignatura era de un año y me la han reducido a un cuatrimestre”, que si “yo sólo ponía Power Point para guiarme”… ¡Que no!, a ver “señores y señoras profesores y profesoras” que con el “Power Point” se narra y yo lo que quiero es que me expliquen, porque a mí cuando me narraban de pequeñita era cuando me iba a la cama: me narraban un cuento y me dormía…igual que me pasa en clase, qué coincidencia.

A los profesores (se salvan una minoría) ya los he dado por perdidos en este asunto, en los que me quería centrar es en los alumnos, así que terminaré al más puro estilo de monólogo cómico: AMIGOS, ¡NO UTILICEN EL POWER POINT!, NO FAVOREZCAMOS LA EXTINCIÓN DE LA TIZA Y LA PIZARRA.

Verónica Valle Gallardo
Tercer Curso




María González Ortega
Quinto Curso

Bioética

Desde hace un tiempo, llevo pensando que nuestra formación en la Facultad es incompleta, ya que falta la que, sin lugar a dudas, es (o debería ser, en mi opinión) la asignatura más importante del programa. Está claro que no se trata de las Médicas o las Quirúrgicas, sin las cuales no iríamos a ningún lado como profesionales. Me refiero a la Bioética. Sí, sé lo que pensaréis más de uno: que ya son bastantes asignaturas, que es una pérdida de tiempo, que menuda chorrada,…. pero voy a intentar convenceros de lo contrario.

Una profesora dijo a mi grupo de prácticas que para estudiar Medicina habría que hacer un examen para que sólo pudieran ser médicos las buenas personas. Más allá de la aparente inocencia y candidez de esta reflexión, que en principio podría hacer sonreír a más de uno, subyace un problema muy serio: ¿qué clase de médicos se están formando?

Desde luego no son precisamente personas de pocas luces, pues cada año no deja de subir la nota de corte. Pero este criterio, el de la nota de selectividad, en realidad refleja muy poco de la persona. Muchos compañeros que tuvieron menos suerte esos días no pudieron acceder a nuestra carrera; aún cuando estaban predispuestos para ser grandes médicos. Por el contrario, no todo aquél que ha superado esta “barrera” se supone será un buen médico. No debemos confundir erudición con altura moral.

Así pues, nos encontramos en la actualidad con un personal que ha demostrado con creces su inteligencia, pero aún no su calidad humana. ¿Por qué creo debería incluirse en los planes de estudio la Bioética? Porque todo alumno de Medicina debería ser capaz de pensar por sí mismo y, de esta forma, poder afrontar con responsabilidad el tener la vida de una persona en sus manos. Porque es difícil encontrar otra actividad humana que suponga un mayor ejercicio para la moral del individuo que nuestra Ciencia. Temas tan importantes y diferentes como el control de natalidad, el transplante de órganos, la realización de ensayos clínicos, etc. no pueden ni deben quedar sin respuesta tras seis años de estudios. Gracias a la inquietud intelectual de algunos compañeros, esto no sucede; pero disponer de un espacio educativo donde debatir estas cuestiones permitiría o facilitaría la adquisición de unos mínimos éticos a las personas que en el futuro se enfrentarán a dichos dilemas. Lógicamente, si una persona no se interesa por estos temas no le sería de provecho la asignatura, pero creo que una gran mayoría se beneficiaría de un programa que les enseñase a valorar por sí mismos cada situación de forma racional. Porque la persona no debe limitar su formación ética a la de hogares, escuelas y templos religiosos. El médico debe ser ante todo una persona, no uno más de esta masa amorfa, pasiva y nada crítica que es la sociedad de la telebasura. Para ello, debe ser capaz de tomar decisiones en base a la razón y la lógica. Desde el máximo respeto a las creencias de mis compañeros, pienso que mantener una postura ética determinada en base a razonamientos exclusivamente religiosos no sólo supone un anacronismo, sino, además, un ejercicio de irresponsabilidad profesional. Igualmente lo digo para aquéllos que se guían de forma ciega por las consignas de los grupos políticos, asociaciones culturales, etc.

Porque la medicina es una ciencia que avanza, y surgen nuevos interrogantes éticos que no pueden esperar a ser resueltos por una bula papal, el médico debe ser capaz de tomar sus propias decisiones en cualquier momento. Y, por todo ello, pienso que la asignatura de Bioética tendría que incluirse en planes de estudios futuros.

Rafael Martínez de la Ossa
Tercer Curso



Plan Bolonia: Entérate

EEES (Espacio Europeo de Educación Superior), unas siglas que no muchos conocen, ni siquiera aquéllos que se mueven en el ámbito universitario, que son los que más deberían tener claro todo lo que suponen o supondrán no dentro de mucho.

Por eso mismo, por el desconcierto que provocan (y la risa en algunos casos) al ser escuchadas, en las facultades se han creado “grupos de trabajo” para informar a todos aquéllos que en un futuro se vean afectados por este nuevo concepto de educación superior, educación que se verá reformada en varios aspectos, como la estructura de las titulaciones y los créditos, para que se consiga el verdadero aprendizaje del alumno y no la mera transmisión de información desde el profesorado hacia éste. Además, con esta reforma, que se implantará obligatoriamente en el año 2010, se persigue, entre otros objetivos, una mayor movilidad de estudiantes entre las diferentes universidades, al ser más compatibles los planes de estudio de unas y otras.

El grupo de trabajo del que formo parte y que se encargará de difundir información sobre este tema en la Facultad de Medicina, se llama EEES-Medicina. Lo formamos unas 20 personas, procedentes de la delegación (asociación de delegados de la facultad), gente de IFMSA interesada en el tema de la educación médica, además de los becarios que la dirección de nuestra facultad ha seleccionado para hacer un seguimiento de todo el proceso, y, por supuesto, ¡todo el que quiera participar en este proyecto! Para ello, sólo tienes que acudir al PIE en el horario de atención al estudiante, o bien contactar directamente vía e-mail las 24 horas del día a la dirección: eees_medicina@yahoo.es

Todos nosotros hemos acordado hacer una serie de actividades que se realizarán en la facultad para que todos, y en especial los alumnos, se vayan enterando un poco de lo que significa EEES y todo lo que supondrá este proceso en sus futuros.

Así que ya sabéis, id preparando las cabezas para guardar más información todavía, por si la carrera os parece poco.

Victoria Robles Almazán
Primer Curso

 
 
 
© 2003, 2008 | IFMSA-Granada | Webmaster: David González Quevedo |