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NAVIDAD: turrón, champán y...
¿algo más?
No sé si serán los cortos y
gélidos días invernales... no sé si será la nostalgia del año
que se despide o las esperanzas que alienta el nuevo año
silencioso que se acerca; no sé si será la blanca nieve de la
Sierra en los amaneceres o las luces y sonidos de los grandes
almacenes; no sé si será el brillo en los ojos del niño que ha
sido bueno o la ilusión del ciego que canta su lotería... quizás
sea el cumpleaños de un Salvador o quizás una oferta dos por uno
de turrón... no lo sé. Pero parece que no importa mucho la
motivación. El hecho es que llegadas estas fechas todos se van
contagiando. Se respira en la bondad de la gente el deseo de
cumplir con una deuda incapaz de mantener durante el curso.
¿Todo un año de indiferencia redimido en unos días?, entonces no
cabe duda, ya está aquí, los entendidos lo llaman “el Espíritu
de la Navidad”. Se apodera de las almas en las que aún brilla
alguna lucecita, por tenue que sea, y comienza su trabajo de
avivador de fuegos. Los grados bajo cero del exterior no
consiguen apagar la llama de los “contaminados”. Este “Espíritu
Navideño” sabe buscar en lo más hondo, en lo profundo de cada
uno, hasta localizar su objetivo, su combustible. La esperanza,
la ilusión, los sueños, la amistad, la solidaridad, el afán de
superación, la entrega a los demás, la verdad...y como no, ¡el
amor! Busca y rebusca aquellos sentimientos adormecidos,
olvidados y los pone al frente de la maquinaria. Pronto los
enfermos, ajenos a estos sucesos, comienzan a sentir un calor
especial, una paz interior fuera de lo normal que les inquieta e
intriga, hasta que, finalmente, comienzan a quemarse y necesitan
compartir toda esa energía. Sacarla al exterior pero ¿Cómo?
Al margen de todo esto
encontramos a los sanos. Hay muchos lugares en los hospitales
esterilizados contra esta plaga. Las personas que pasan las
noches bajo las estrellas en las esquinas de la cuidad suelen
inmunizarse. Aquellos niños cuyos regalos fueron nacer en un
barrio equivocado, maltratos, abusos, clandestinidad... ya
tomaron el antibiótico necesario. Si cruzó el estrecho y vende
discos puede respirar tranquilo. Aquellas personas que perdieron
a un ser querido han sido vacunadas ¡quién sabe durante cuantos
años! Hay poblaciones enteras que nunca manifestaron ningún
síntoma (no creo que se deba, precisamente, a la
alimentación...).
¿Y todavía nos preguntamos
cómo aprovechar el impulso de la Navidad? Hay gente que derrocha
su energía siguiendo a la masa borreguil, escondiéndose tras el
consumo y acallando la conciencia comprando lotería de la
asociación más benéfica con la que se cruza. Éstos no se
implican, no hacen mal a nadie, juegan a ser “espectador”. Hay
otros que no necesitan de una época del año para regalar su
felicidad. Se mantienen siempre ahí, invencibles, al pie del
cañón. Ellos hacen de “motor”. Y a nosotros se nos pide que
latamos fuerte. Que compartamos nuestro calor con los que no lo
sienten, con los que lo han perdido, con los que no saben que
llega la Navidad, con los olvidados. Que nosotros que podemos,
seamos “corazón”.
María José
Noguera
Segundo Curso
Recuerdos
Ya solo queda una hora
para la llegada y aquí estoy aletargada sin creerme realmente
que mi futuro me espera nada mas bajarme de este tren.
Hola, me llamo Amelia Sos Ramírez soy una estudiante de Bellas
Artes en Madrid y me dispongo a realizar, la que sin duda podría
ser calificada como la mayor locura de mi vida (al menos hasta
que se me ocurra otra peor, o me metan en un manicomio donde
terminar mis días).Estoy aquí, en un tren que se dirige rumbo a
Praga, ciudad maravillosa donde se encuentra la exposición de
una de las jóvenes revelaciones de los últimos momentos en el
mercado internacional del arte... y con la cual me acosté en
Madrid hará un mes.
Bueno comencemos por el principio ya que toda historia ha de
tenerlo.
Hace un mes, mas o menos, me encontraba en Madrid terminando uno
de mis últimos proyectos del curso; ya sabéis “cuadros y rollos
de esos a los que nos dedicamos los artistas”, como mi madre
diría( pues según ella yo debería de haber sido médico, ideas de
madre al fin y al cabo, que no sé de donde las saca). Total que
me encontraba yo dándole los últimos retoques de luz, color,
presentación, etc. a mis cuadros, cuando decidimos Joan, un
amigo mío; y yo ir a ver la exposición de un pequeño artista
novel Recuerdos (así se llamaba la exposición) por J.Roman( bien
especificado venía en los carteles de color añil y sepias que
inundaban toda la ciudad)
Después de una pequeña cena en un bar del tres al cuarto nos
dirigimos hacia la galería. Una vez allí, y la verdad sea dicha,
para nuestra sorpresa la exposición estaba algo falta de
publico. No pasaba nada-pensamos-, siempre mirándolo por el lado
bueno podríamos así ver de una forma más tranquila la obra de
este artista(y así fue)
A la salida solo una palabra MARAVILLOSA... no teníamos porque
decir más; la felicidad con la que este artista jugaba con la
gama de grises, sepias y azules transmitía a la vez una
sensación de nostalgia y tristeza, mezclada con el agridulce
sabor, de que días pasados siempre fueron mejores.
Joan y yo quedamos tan extasiados que a la salida no pudimos
evitar el atosigar al galerista con querer conocer más de la
obra y vida de este excelente pintor. Poco le pudimos sacar, ya
que el artista prefería el anonimato; no obstante descubrimos a
fuerza de preguntas e insistencia que había estudiado en
Barcelona, que era joven (apenas unos 25 años) y esta era su
tercera exposición. Por lo visto la cosa no le iba muy mal, le
valía para seguir pintando y viviendo de una manera modesta.
Total los días pasaron rápidamente tras éste, en el cual Joan y
yo terminamos hablando de la calidad de los lienzos de la calle
Inclan (banalidades al fin y al cabo. )
Entonces fue que una tarde de estas locas en las que me da por
andar sin rumbo, no se como ni porque terminé plantada ante la
puerta de la galería, supongo que sin duda mi subconsciente más
traidor que vidente me había llevado allí por algo. Pero ¿para
qué?.
No tuve que esperar mucho la respuesta, pues plantada ante las
puertas y sin atreverme a entrar comenzó a caer una lluvia que
no tenia mucho que ver con el mes de mayo en el que nos
encontrábamos. Parada allí me quede unos instantes, los
suficientes para sentir el agua empapando mi cuerpo y mi cara,
fue entonces, cuando obligada a vencer las fuerzas invisibles
que agarraban mi ser ante esa puerta; entré y de nuevo, pero
esta vez mojando baldosa tras baldosa, volví a admirar todos los
cuadros detenidamente, hasta el más mínimo detalle. Pincelada
tras pincelada los fui desfigurando, analizando,
desnudando...Tanto tiempo estuve entretenida en esta labor que
no me di cuenta que la galería se había vaciado y que yo era la
única allí.
De repente una mano se poso sobre mi espalda de una manera suave
pero firme mientras la voz de su dueño me decía que lo sentía,
pero que tendría que haber cerrado hacia mas de una hora y que
si quería observar de nuevo los cuadros podría asistir a
próximas exposiciones.
Con un sentimiento tal al de un niño al que le dicen que ha de
dejar de jugar retiré los ojos del cuadro lentamente, y volví mi
cuerpo de una manera automática hacia la puerta .Había dado ya
unos pasos cuando sin poder evitarlo me volví a ver la
composición de toda la galería, chocándome con una mirada llena
de candor sobre un fondo de tristeza que no podía ser otra que
la del artífice de esa tan espléndida obra.
No sé porque y ni mucho menos de donde, saque el valor para
invitar a aquellos ojos a cenar en recompensa o agradecimiento,
según creo que dije, por la creación de tan conmovedora obra. Su
respuesta no se hizo esperar ,aquellos labios dieron un si e
inmediatamente pusieron en marcha una sucesión de hechos
inexplicables.
Nos fuimos a cenar, durante la cena comentamos su obra y dejó
caer que le gustaría ver algo de la mía; después de pagar nos
fuimos a un bar donde alimentamos nuestras almas con alcohol,
una de tantas veces. Y así como una pieza de dominó es
suficiente para caer el resto de las demás me vi en el fin de un
torbellino de acontecimientos proponiendo comentar mi obra en mi
estudio mientras tomábamos la última copa.
La cosa es que mi obra fue comentada con una taza de café en la
mano a la mañana siguiente, con nuestra piel desnuda aun marcada
tras una noche de deseo con restos de carmín, saliva, sudor...
Fue la mejor noche de mi vida, sin duda alguna, hicimos el amor
sin parar, de una manera totalmente pasional mientras
recorríamos nuestros cuerpos con los ojos analizando así la obra
de dios.
¡Aisss! Quien me iba a decir
entonces que yo estaría hoy aquí, corriendo tras un sueño
inútil. Ya, ya sé que esto fue hace un mes y que las cosas han
cambiado mucho; pues ahora esa persona a la cual amé a través de
su obra mucho antes de amar su cuerpo, esa persona que
desapareció en pos de un éxito asegurado(según me dijo, pues no
fue verdad), esa persona ha muerto...
Sus cuadros se han revalorizado y yo resulto ser su única
heredera...
Es por ello por lo que ahora me dirijo a Praga en pos de su
recuerdo, para darle a ella mi último adiós, mi último beso...
Así pues sólo me queda decir que aquí nazco y aquí muero, pues
es injusto mi niña que una vez te encontrara durases un segundo,
pudiendo durar tu recuerdo durante milenios
Allá voy pues...
Te quiero.
Cristina
García Román
Cuarto Curso
Tiempo de Cambios
Conversando a
cerca de la situación de la enseñanza universitaria en nuestra
facultad y llegando al escabroso tema del actual plan de
estudios (el que, por cierto, parece tener sus días contados);
Jorge Cervilla, profesor titular de Psiquiatría y coordinador
docente de dicha asignatura, nos dice:
Personalmente
piensa que este plan es mejor que el anterior, aunque sigue
observando muchos de los mismos problemas y carencias que cuando
él era alumno de esta facultad. De aquí deducimos que el
problema es del sistema: no importa que cambiemos de plan si no
cambiamos nuestra mentalidad.
Un buen
profesor no es aquél a quien se le toman unos apuntes
fenomenales ni tampoco aquél que te pone más dificultades… este
pensamiento ya es historia en otros países (“países normales”).
Tenemos que cambiar el concepto de formación por algo más
interactivo que una clase magistral transcrita por un enorme
grupo de alumnos que memorizarán ese discurso como verdad
absoluta sin cuestionarlo. Además, con el acicate de intentar
olvidarlo cuanto antes durante el verano.
Este conflicto
es un tema en el que el Departamento de Psiquiatría intenta
trabajar, “creyéndonos lo que pone en el libro blanco para el
nuevo plan de estudios hacia la convergencia con Europa”,
desarrollando una serie de medidas que podrían resumirse en dos
líneas de acción:
Por un lado,
las tan famosas y citadas TUTORÍAS. Esto es algo a lo que el
plan de estudios da una enorme importancia y sin embargo, en la
práctica, resultan casi anecdóticas. A este respecto, en la
asignatura de psiquiatría se ha realizado una división del
alumnado en grupos reducidos (de veinte personas), que son
posteriormente asignados a un profesor. De esta forma se
pretende personalizar la enseñanza, involucrar a alumnos y
profesores, lograr que “nos veamos las caras”, que dialoguemos
para tener así algo más que un simple papel lleno de cruces
cuando llegue el momento de la evaluación. Para el Prof.
Cervilla, las tutorías pueden ser un camino que posibilite la
evaluación por parte del profesor de aspectos no cognitivos del
pensamiento del alumno, tales como capacidad de comunicación y
empatía. También permitiría al alumno evaluar al profesor en
estos mismos parámetros para poder así integrarlos en su proceso
de aprendizaje.
El otro punto
que están desarrollando es la introducción del alumnado en el
mundo de la INVESTIGACIÓN. Para ello, durante las clases de
Psiquiatría se ponen ejemplos de investigaciones, muchas de
ellas realizadas en el propio departamento (“y es entonces
cuando los alumnos se ponen a hablar porque eso no hay que
copiarlo…”) y se han creado dos asignaturas: Clinical
neuroscience (impartida en inglés) y Psiquiatría social y
comunitaria, que insertan elementos de investigación aplicada.
El momento de aprender a aprender es éste: cómo leer un artículo
científico, dónde buscar información… y salir de la facultad con
cuatro nociones básicas, pero bien integradas, siendo personas
con capacidad de acción y de crítica de la información. Y esto
sólo se logrará si alumnos y profesores ponen de su parte, si no
nos acomodamos.
María González (Quinto Curso)
Jorge Cervilla (Profesor y Coordinador de la asignatura de
Psiquiatría)
Escándalo: ¡Los estudiantes dan seminarios
con PowerPoint!
En
Microbiología, nosotros mismos estamos impartiendo seminarios
sobre la asignatura, en relación a los objetivos que persigue el
Espacio Europeo. Cuál es mi sorpresa cuando me encuentro en la
clase enchufado el ordenador: ¡Qué miedo!, ¡Esto no me puede
estar pasando a mí!...no quería reconocerlo pero al final lo
tuve que hacer: estaba puesto el “Power Point”.
¿De qué nos
quejamos? Cuando tenemos la oportunidad de demostrar que estamos
hartos de copiar como mendrugos autómatas las diapositivas que
nos ponen algunos profesores, nosotros vamos y repetimos lo
mismo: ponemos un “Power Point”, que recitamos como papagayos y
encima, ni siquiera favorecemos la participación de nuestros
compañeros para que pregunten sus dudas, sigan el hilo del tema
(bla, bla, bla)… ¡Guau! Como auténticos profesores con su
“libertad de cátedra” y todo.
Pero no todo
es malo, el “Power Point” es útil pero siempre “en su justa
medida”: ilustrar ejemplos con imágenes, establecer relaciones
con esquemas…eso sí. Sin embargo si sólo se limitan a decir lo
escrito en el archivo, ¿por qué no nos lo dejan en
fotocopiadora? Así se ahorrarían de ir a clase ellos y a
nosotros nos dejaría de dar remordimiento de conciencia, ya que
de hecho no vamos a clase por lo mismo. Pero quiero que los
profesores piensen en una cosa que a lo mejor no han
reflexionado aún y deberían: “ALGÚN DÍA, LA MÁQUINA (Power
Point) SUSTITUIRÁ AL PROFESOR”, ¡Ujajajajajajaja! (risa
maligna)… luego vendrán los llantos, que si “yo quería
explicarlo en la pizarra lo que pasa es que era mucho
contenido”, que si “mi asignatura era de un año y me la han
reducido a un cuatrimestre”, que si “yo sólo ponía Power Point
para guiarme”… ¡Que no!, a ver “señores y señoras profesores y
profesoras” que con el “Power Point” se narra y yo lo que quiero
es que me expliquen, porque a mí cuando me narraban de pequeñita
era cuando me iba a la cama: me narraban un cuento y me
dormía…igual que me pasa en clase, qué coincidencia.
A los
profesores (se salvan una minoría) ya los he dado por perdidos
en este asunto, en los que me quería centrar es en los alumnos,
así que terminaré al más puro estilo de monólogo cómico: AMIGOS,
¡NO UTILICEN EL POWER POINT!, NO FAVOREZCAMOS LA EXTINCIÓN DE LA
TIZA Y LA PIZARRA.
Verónica Valle
Gallardo
Tercer Curso

María González
Ortega
Quinto Curso
Bioética
Desde hace un
tiempo, llevo pensando que nuestra formación en la Facultad es
incompleta, ya que falta la que, sin lugar a dudas, es (o
debería ser, en mi opinión) la asignatura más importante del
programa. Está claro que no se trata de las Médicas o las
Quirúrgicas, sin las cuales no iríamos a ningún lado como
profesionales. Me refiero a la Bioética. Sí, sé lo que pensaréis
más de uno: que ya son bastantes asignaturas, que es una pérdida
de tiempo, que menuda chorrada,…. pero voy a intentar
convenceros de lo contrario.
Una profesora
dijo a mi grupo de prácticas que para estudiar Medicina habría
que hacer un examen para que sólo pudieran ser médicos las
buenas personas. Más allá de la aparente inocencia y candidez de
esta reflexión, que en principio podría hacer sonreír a más de
uno, subyace un problema muy serio: ¿qué clase de médicos se
están formando?
Desde luego no
son precisamente personas de pocas luces, pues cada año no deja
de subir la nota de corte. Pero este criterio, el de la nota de
selectividad, en realidad refleja muy poco de la persona. Muchos
compañeros que tuvieron menos suerte esos días no pudieron
acceder a nuestra carrera; aún cuando estaban predispuestos para
ser grandes médicos. Por el contrario, no todo aquél que ha
superado esta “barrera” se supone será un buen médico. No
debemos confundir erudición con altura moral.
Así pues, nos
encontramos en la actualidad con un personal que ha demostrado
con creces su inteligencia, pero aún no su calidad humana. ¿Por
qué creo debería incluirse en los planes de estudio la Bioética?
Porque todo alumno de Medicina debería ser capaz de pensar por
sí mismo y, de esta forma, poder afrontar con responsabilidad el
tener la vida de una persona en sus manos. Porque es difícil
encontrar otra actividad humana que suponga un mayor ejercicio
para la moral del individuo que nuestra Ciencia. Temas tan
importantes y diferentes como el control de natalidad, el
transplante de órganos, la realización de ensayos clínicos, etc.
no pueden ni deben quedar sin respuesta tras seis años de
estudios. Gracias a la inquietud intelectual de algunos
compañeros, esto no sucede; pero disponer de un espacio
educativo donde debatir estas cuestiones permitiría o
facilitaría la adquisición de unos mínimos éticos a las personas
que en el futuro se enfrentarán a dichos dilemas. Lógicamente,
si una persona no se interesa por estos temas no le sería de
provecho la asignatura, pero creo que una gran mayoría se
beneficiaría de un programa que les enseñase a valorar por sí
mismos cada situación de forma racional. Porque la persona no
debe limitar su formación ética a la de hogares, escuelas y
templos religiosos. El médico debe ser ante todo una persona, no
uno más de esta masa amorfa, pasiva y nada crítica que es la
sociedad de la telebasura. Para ello, debe ser capaz de tomar
decisiones en base a la razón y la lógica. Desde el máximo
respeto a las creencias de mis compañeros, pienso que mantener
una postura ética determinada en base a razonamientos
exclusivamente religiosos no sólo supone un anacronismo, sino,
además, un ejercicio de irresponsabilidad profesional.
Igualmente lo digo para aquéllos que se guían de forma ciega por
las consignas de los grupos políticos, asociaciones culturales,
etc.
Porque la
medicina es una ciencia que avanza, y surgen nuevos
interrogantes éticos que no pueden esperar a ser resueltos por
una bula papal, el médico debe ser capaz de tomar sus propias
decisiones en cualquier momento. Y, por todo ello, pienso que la
asignatura de Bioética tendría que incluirse en planes de
estudios futuros.
Rafael Martínez de la Ossa
Tercer Curso
Plan Bolonia: Entérate
EEES (Espacio
Europeo de Educación Superior), unas siglas que no muchos
conocen, ni siquiera aquéllos que se mueven en el ámbito
universitario, que son los que más deberían tener claro todo lo
que suponen o supondrán no dentro de mucho.
Por eso mismo,
por el desconcierto que provocan (y la risa en algunos casos) al
ser escuchadas, en las facultades se han creado “grupos de
trabajo” para informar a todos aquéllos que en un futuro se vean
afectados por este nuevo concepto de educación superior,
educación que se verá reformada en varios aspectos, como la
estructura de las titulaciones y los créditos, para que se
consiga el verdadero aprendizaje del alumno y no la mera
transmisión de información desde el profesorado hacia éste.
Además, con esta reforma, que se implantará obligatoriamente en
el año 2010, se persigue, entre otros objetivos, una mayor
movilidad de estudiantes entre las diferentes universidades, al
ser más compatibles los planes de estudio de unas y otras.
El grupo de
trabajo del que formo parte y que se encargará de difundir
información sobre este tema en la Facultad de Medicina, se llama
EEES-Medicina. Lo formamos unas 20 personas, procedentes de la
delegación (asociación de delegados de la facultad), gente de
IFMSA interesada en el tema de la educación médica, además de
los becarios que la dirección de nuestra facultad ha
seleccionado para hacer un seguimiento de todo el proceso, y,
por supuesto, ¡todo el que quiera participar en este proyecto!
Para ello, sólo tienes que acudir al PIE en el horario de
atención al estudiante, o bien contactar directamente vía e-mail
las 24 horas del día a la dirección: eees_medicina@yahoo.es
Todos nosotros
hemos acordado hacer una serie de actividades que se realizarán
en la facultad para que todos, y en especial los alumnos, se
vayan enterando un poco de lo que significa EEES y todo lo que
supondrá este proceso en sus futuros.
Así que ya
sabéis, id preparando las cabezas para guardar más información
todavía, por si la carrera os parece poco.
Victoria
Robles Almazán
Primer Curso
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